domingo 8 de noviembre de 2009

ROMAN EN DIARIO CRONICAS

Del Diario Crónicas de Mercedes, Uruguay, sobre Román Damborenea ("el Neca").
PERSONAS CIEGAS O DE BAJA VISIÓN CUENTAN CON UNIDAD DE REHABILITACIÓN QUE LES PERMITE MEJORAR SU CALIDAD DE VIDA
La Unidad de Rehabilitación Básica Soriano que funciona en dependencias de las oficinas del Mides brinda atención a personas con baja visión o ceguera quienes cumplen con un curso que les permite adquirir una mayor independencia en su vida diaria.
En una tarea de sensibilización cumplida ayer en Plaza Independencia se informó como pueden colaborar con una persona ciega en su actividad dentro de la comunidad. Se debe tener presente que cuando la persona con discapacidad visual se rehabilita, el bastón blanco, símbolo de ceguera, se transforma en símbolo de independencia.
CUANDO SE PIERDE LA VISIÓN EL MUNDO SE OSCURECE
Román Damborenea perdió la visión hace algunos años debido a un problema de salud y ha completado el proceso de rehabilitación.
Recordó que cuando perdió la posibilidad de ver fue como que el mundo se hubiera cerrado y durante tres años estuvo encerrado, casi sin salir de su hogar.
Hoy, tras haber completado el proceso de rehabilitación, su vida cambió, se agudizaron otros sentidos, el bastón es de gran ayuda para desplazarse y puede movilizarse dentro de su hogar y hacer distintas tareas. Concurre a la sala braile del Club de Leones, donde está aprendiendo a leer nuevamente.
Aconsejó a quienes sufren un problema similar al de él, que no se queden en sus casas, que se animen e inicien la rehabilitación porque le permite movilizarse e integrarse nuevamente a la comunidad. "Cuando perdemos la posibilidad de ver creemos que somos los únicos, pero cuando vamos a estos cursos ahí nos damos cuenta que hay muchas personas en nuestra misma situación".

jueves 5 de noviembre de 2009

"CARTAS" - Román (relato 12)

Relato dedicado a Román Damborenea
Manso y hogareño, albañil y pescador, solidario y generoso. Cuando comenzó a perder la vista debió dejar de ser albañil y pescador. La progresiva oscuridad de sus ojos comenzó a alejarlo del ruido de las obras, de las herramientas que doblando el hierro le daban de comer. Debió alejarse del río, vender su chalana y así entonces La Loba III se transformó en dulce leyenda. Se fue olvidando de los olores del río, de sus colores y de su paz.
Casi ciego, de médico en médico que nada han podido hacer todavía, permanece viva en él la posibilidad de recuperarse y a veces, la dura crueldad de la impotencia vuelve a moverle cimientos.
Pero sigue siendo solidario y generoso. Fiel a sus amistades del barrio primero y de su vida mansa y hogareña. Callado, introvertido, casi huraño en ocasiones, huyendo de la multitud y refugiándose en solitarios campamentos a la otra orilla del río.
Pero un día comenzó a perder la vista. Sus otros sentidos se agudizaron. Sus manos pasaron a ser su guía en su hogar, su hermano pasó a ser su guía lazarillo en la calle. Y en la calle, las voces que le llaman desafían su memoria.
Pero sigue siendo manso. La oscuridad no logra despertarle rencores, por más que otras manos deban guiar sus manos hasta un vaso, hasta un trozo de pan.
Un día de los de ayer sus compañeros respondieron con la sangre necesaria y más todavía, para volver a regar su corazón. Un día como los de hoy resulta cruelmente imposible prestarle a Román siquiera un pedacito de luz.
¿Cuál es el premio para los justos? Deberá uno conformarse con pensar que para Román es mejor no ver la ingratitud, que mejor imaginarse vivamente el mundo soñado y así evadirse. Quizás sea una clase de felicidad diferente aún en las sombras.
No hay hierros, ni remos. No hay obras, ni río. Queda todavía alguna esperanza en volver a iluminar sus ojos y existe sí, elogiosamente existe por siempre, la luz de un albañil solidario y generoso, de un pescador manso y hogareño.

lunes 26 de octubre de 2009

PROPONEN NOMBRE DE WILDE MAROTTA


En el Cuerpo Legislativo de Soriano se presentó una propuesta en la que se pide se tenga en cuenta para el Nomenclator de Mercedes el nombre de mi padre Wilde Marotta Castro. Lo presentó el edil Antonio Benítez, a propuesta de la ciudadana Nilda Frabasile. Agradezco a Nilda haya tenido esta iniciativa que honra la memoria de W. M. y a Antonio Benítez por hacerse eco y presentarla en la Junta Departamental de Soriano.
Aquí va lo textualmente publicado en Semanario Entrega 2000 en agosto 2009:
"NOMENCLATOR DE MERCEDES
PROPONEN NOMBRE DE WILDE MAROTTA CASTRO
En la última sesión del Legislativo sorianense, el curul Antonio Benítez dio lectura a pedido realizado por la ciudadana Nilda Frabasile, solicitando sea tenido en cuenta para el Nomenclator de Mercedes el nombre de Wilde Marotta Castro.
En la misma expresa: "Por la presente solicito a usted tenga a bien presentar ante la comisión respectiva para ser tenido en cuenta para el Nomenclator de Mercedes el nombre del Señor Wilde Marotta Castro, ya que luego de conocer los nombres sugeridos percibí la falta del de este gran ciudadano y excelente ser humano, en cuyo currículo destacamos ... (www.wildemarotta.cjb.net) ... La riqueza de su vida y obra, humanismo y amor al terruño sumado a un corazón generoso, pronto a ayudar a quien lo necesitara, ameritan que su nombre no se olvide y sea recordado por su pueblo y las generaciones futuras como ejemplo de personalidad ilustre".
Cabe precisar como información que la legislación vigente establece que para que el nombre de un ciudadano sea dado a una calle o paseo público, deben haber transcurrido al menos cinco años de su fallecimiento y en el caso del recordado Wilde Marotta, han pasado dos años y seguramente ello tenga que ver con que la comisión no lo tuviera en cuenta."

sábado 24 de octubre de 2009

AGITADORES DE SENTIMIENTOS

Columna de opinión, publicada en Semanario Entrega 2000 de Mercedes el 23.10.09
Estimado Pepe:
¿Sabes a quién votaría?
Pero antes te diré que la larguísima y circense clasificatoria sudamericana al Mundial ha sido protagonista indiscutida en las últimas semanas por tierras del reino español. El morbo radicaba fundamentalmente en la posible eliminación argentina, de ahí que el encuentro que se jugó en Montevideo apareció con igual dedicación en tiempo y espacio que el que disputaría España, aunque en este caso ya estaba clasificada.
Los medios y el pueblo hablaban del fútbol rioplatense. Tal es así que a la medianoche ibérica muchos se reunieron para presenciar el añejo clásico. Es posible que haya sido uno de los partidos en que Uruguay haya tenido como nunca tantos hinchas "extranjeros", favorecida esta circunstancia por su rival, que sumó muchos contrahinchas "extranjeros".
Vergüenza propia y ajena dio el partido. Como espectáculo, aislándolo de lo que se jugaba, resultó un fiasco. Además los clarines más allá de los Andes volvieron a sonar y entonces el gol chileno vino para traer sosiego.
Cuando los tubérculos queman, las historias de enfrentamiento quedan de lado y los pensamientos más comunes entre rioplatenses era el deseo de la clasificación de ambos.
Lo pobre, consentido por la prensa deportiva española, fue la difusión de las palabras de su entrenador (¿?) que dejaron de lado las imágenes del partido, que aunque eran para el olvido, tampoco vendrían a justificar la difusión de una triste imagen que se da al país vecino.
Cambiando de tema, Pepe, los años que uno lleva fuera de la Banda Oriental hacen que la opinión sobre la misma vaya quedando en la base del recuerdo de lo vivido y por más que se lea o se escuche, por más intercambio de cartas, mensajes o teléfonos, no es lo mismo. La cuestión sobre el voto para los que vivimos fuera de Uruguay es discutible, en donde todos los puntos de vista esgrimen razones valederas. Pero llegado el momento, la hora de la definición está y habrá que ver. Personalmente no me tienta la discusión del tema, pero admito que para muchos otros es un nexo con el país y con sensibilidad profunda. Las corrientes emigratorias se dan por diferentes circunstancias y el voto del exilio político no tiene necesariamente que ser el mismo del económico. Ponerse en el lugar del otro puede ser un buen comienzo para reflexionar sobre el voto del uruguayo residente en el extranjero.
Quizás me arrepienta de lo que dejo escrito, pero al día de hoy me resulta indiferente el tema.
Recomendado por Alejandro leí "Diarios" de Fernando Pessoa (1888-1935) y recibí muy buenas enseñanzas, como que "Las sociedades están dirigidas por agitadores de sentimientos, no por agitadores de ideas".

martes 20 de octubre de 2009

CAMILO SEGUN EVA

CAMILO MAROTTA SEGUN EVA SERRA, PUBLICADO EN BASQUETCALVIA.BLOGSPOT.COM:
"CAMO, ¡QUÉ GRANDE ERES!
Un oso dormilón, que nos tiene siempre con los nervios de punta, "¿¿vendrá, se dormirá, sabrá donde está el campo??
Es un grandísimo jugador, que nunca da una pelota por perdida, tiene una visión de juego que ya la quisieran para sí muchos bases y es un hombre de equipo, el primero en las ayudas y en el cierre de rebote.
Forma un tándem demoledor con Gaspar, son los reyes del mambo en esa zona.
Con un tiro espectacular de cuatro metros, nos ha demostrado en innumerables ocasiones que si le dejas solo en la línea de tres, es más peligroso que mi hijo con las témperas en la mano.
Además es un loco del básket y por eso Camo... ¡qué grande eres!"
Publicado por Eva Serra Felix (Coordinadora Club Baloncesto Costa de Calviá) en basquetcalvia.blogspot.com

domingo 18 de octubre de 2009

"CARTAS" - "El Flaco" (relato 11)

Dedicado a mi amigo Carlos Rivero.
Se fue criando en el negocio familiar y educándose en católicos colegios. Pero El Flaco, escéptico y respondón a ese destino, se fue olvidando de la harina y la cristiana educación. Pasó a un instituto público y más tarde prefirió seguir estudiando por sus instintos.
Cuando el país abría las puertas de la libertad El Flaco rápidamente las captó. Formaban parte natural de su espíritu libre y de su entonces pelo largo. Anduvo por ahí recogiendo experiencia en aventuras, viviendo artesanalmente y descubriendo un mundo natural en la Isla de la Magia, en donde hablan portugués.
Al tiempo El Flaco volvió a ponerse al frente del pan y de la harina, pero sus sueños ambicionaron otras ideas. Lo conquistó el gusto por actuar, leer guiones, descubrir literatura, retar a su público, retarse a sí mismo. Rápidamente le descubrieron sus dotes. El Flaco subió al escenario y su espíritu se enriqueció. Actuando era feliz.
Anduvo por algunos sitios viviendo escenarios y supo que podía seguir yendo más allá.
Ya adulto se puso a estudiar portugués. Más tarde pasó a estar al otro lado de la clase. Ahora sería el profesor, "el viejo de portugués". Clases que lo llevarían a seguir viajando un poco más.
El Flaco estuvo al lado de su padre cuando sus últimas horas. Junto a su madre en su ancianidad. Además es capaz de escuchar y devolver comprensión. O recibir palos y devolver comprensión.
También solía probar algunos vinos y llegar a catar más de la cuenta hasta interrumpir a los gritos una oración dominguera en su antiguo colegio. En la liberación del alma El Flaco recuerda sus malos pasos con sonrisa abierta.
Era gustoso de un pedazo de playa mitad pescadores mitad arena, no muy concurrida, de su barrio que era barrio, de algún deporte, de arrimar el codo a mostradores atorrantes para abrazar a sus amigos en medio del denso humo tabacalero y compartir cualquier charla, hasta la más inteligente. Porque El Flaco lo es.
Buen actor, actividad que no llega a profesión, por lo menos para él y más en tales pueblos. Merece más escenarios, hasta los que otros nombran más. Es actor por vocación y le brinda al arte su entrega y pasión. La mejor de sus recompensas es, como todo artista que vaga en espíritu junto al jinete de Rocinante, el cálido aplauso de la platea y la sincera felicitación luego que cae el telón. Entonces El Flaco es El Flaco que siempre quiso ser.
Trabaja hablando en portugués, como le gusta. Actúa y llena su alma con cinco o cinco mil en la platea. Pero su prodigioso arte natural, a diario también se olvida de él, lo abandona, porque en vida real El Flaco no sabe actuar, es auténtico.
Seguro que le esperan más y más escenarios para disfrutar. Aguardan por él.
Ahora andará por ahí, quien sabe donde. Tal vez pensando en su próximo personaje, o dando clases de portugués, en risa franca de alguna trasnochada con sabor a vino y amigos o recordando su vida en las canas que devuelve el espejo. Quizás envuelto en la nostalgia de algún fado... o que se yo.

miércoles 14 de octubre de 2009

CAMBALACHE

Publicado en Semanario Entrega 2000 en 2004, bajo el título "Cambalache"

"Lo que hace falta es empacar mucha moneda,
vender el alma, rifar el corazón,
tirar la poca decencia que te queda...
plata, plata, plata y plata otra vez...
Así es posible que morfés todos los días,
tengas amigos, casa, nombre... y lo que quieras vos.
El verdadero amor se ahogó en la sopa:
la panza es reina y el dinero Dios.

¿Pero no ves, gilito embanderado,
que la razón la tiene el de más guita?
¿ue la honradez la venden al contado
y a la moral la dan por moneditas
¿Qué no hay ninguna verdad que se resista
frente a dos pesos moneda nacional?
Vos resultás -haciendo el moralista-
un disfrazao... sin carnaval... ("Qué vachaché" de Discépolo fue estrenado en Uruguay en 1926)


Enrique Santos Discépolo dijo que "Mallorca es una isla que seguramente se le cayó a Dios de las alforjas, porque aquello es maravilloso".
En su gira española Discépolo se abrazó en Madrid con García Lorca y pudo escuchar de los propios labios del andaluz los en ese momento inéditos primeros versos del "Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías", un amigo torero del poeta: "a las cinco de la tarde, eran las cinco en punto de la tarde...".
En Mallorca el creador argentino llegó hasta Valldemossa y quiso conocer la habitación en donde Federico Chopin creó la mayoría de sus preludios. En el monasterio se encontró en una pieza húmeda que lo impresionó por su soledad. Se encontró con el piano del músico polaco y se atrevió a jugar en sus teclas, sabedor de que aquellas otras manos prodigiosas también las habían tocado.
De esa improvisación y el entorno nació después "Canción desesperada", porque Discépolo decía que las canciones de Chopin "no son inolvidables, sino desesperadas".
El argentino se imaginó al polaco componiendo con la locura de los condenados a morirse.
Creando en la desesperación, en los peores momentos.
También los pueblos crean en la desesperación y se aferran a las esperanzas.
Como Chopin y Discépolo, como cualquiera de los hombres comunes.
También los pueblos se parecen a Enrique Santos, porque él también creyó y luchó por sus ideales, apoyando una causa. Creyendo y desesperando y con el escepticismo metido en el cuerpo.
Decía un amigo que tengo, un tanto filósofo, que triunfar no es llegar, sino disfrutar del camino. Por eso cuando su lucha por fin le otorgó el placer de una victoria se encontró un poco desorientado, porque él sólo había luchado siempre, soñadoramente, desesperadamente, con el escepticismo metido en el cuerpo.
Los que saben de la escéptica, porque tienen pasión por escribir a los demás, sabrán también que en todos los momentos, los mejores y los peores, esa sensación no la abandonas jamás.
Porque los escépticos, hombres comunes como cualquiera, no llegan nunca, sino que viven caminando, soñando, luchando, desesperando. A pesar de las mieles de una victoria.